miércoles, octubre 22, 2008

Cuando uno no quiere, dos no pelean

En un ciudad ya tan complicada como la nuestra —hablo de Mérida, la de Yucatán—, ya resulta muy difícil mantener la ecuanimidad a la hora de transitar en un vehículo a determinadas horas del día, sobre todo con el sol disparando sus rayos como si nos reclamara nuestra actitud ante la naturaleza y, claro, muchos pierden la cabeza y se ofenden, se desquitan, se insultan y crean infiernitos a su lado cuando a veces los que los rodean no tienen la culpa de lo que les pasa. Y confieso que a veces soy uno de ellos... o era y ya me controlo bien gracias a Nora, mi esposa, quien siempre me insiste en que me eduque en la paciencia.
Hace unos días, con el cierre de un tramo de la calle 60 —cruzamientos de la 67 a la 69— del centro, el caos se hacía evidente ante la falta de señalamientos cuadras antes de llegar a la 60 x 69, pues quienes están acostumbrados a transitar del lado izquierdo para entrar a un estacionamiento que se ubica precisamente en ese costado de la calle o bien por la facilidad que generalmente da moverse en el carril izquierdo por culpa de los choferes de autobuses del transporte público de pasajeros que se detienen a veces a media cuadra del lado derecho de pronto se topaban con que tal carril izquierdo tenía colocados dos conos de señalización para evitar el paso y sólo quedaba libre la vía derecha de la calle.
Ya se imaginarán que, por consiguiente, al tratar de entrar al carril de la derecha que estaba libre y con el policía de crucero haciendo todo lo posible por controlar el caos (algo realmente imposible porque el caos es precisamente eso: un caos) se armaba un conflicto vehicular impresionante.
Y ahí estaba yo, ubicado precisamente en el carril izquierdo, enfrentando la sorpresa de que sólo podría seguir circulando en el paso de la derecha, pero me enfrentaba al asunto de tener que cruzarme para continuar, de modo que imploré ayuda con la mirada al policía de azul que dirigía el tránsito en ese momento.
Cuál sería mi sorpresa que el oficial al ver mis intentos fallidos de pasar y escuchar el escándalo acostumbrado de los otros choferes que soltaron el claxón de sus vehículos —hasta ahora no entiendo qué utilidad tiene hacer eso si de todas maneras tanto ruido no resuelve absolutamente nada—, en lugar de ayudarme a que el tránsito de un carril al otro sea más liviano y ágil simplemente, me gritó, así como lee, "me gritó": "Qué esperas..., a la izquierda y si te equivocaste das toda la vuelta para que aprendas, pero no me perjudiques el tránsito...".
"¿Qué? —pensé— ¿Dar la vuelta con lo complicado que está esto? No, no estoy dispuesto a hacerlo, pues sólo es una cuadra la que me falta"... De modo que le respondí: "Pero si voy al estacionamiento de ahí, vea, no le engaño oficial, soy del Dia... Imposible, no me dejó terminar y de inmediato me volvió a gritar: "¿Qué no entendiste? Ahora te pasas al carril de la izquierda y das la vuelta, tú no pasas".
Lo siento, soy muy terco cuando de luchar contra las injusticias se trata, porque además para ese entonces ya estaba en el carril de la derecha listo para pasar y lo único que impedía que continuara era precisamente el policía del crucero. Así que le pedí que por favor me dejara pasar y entonces se acercó, se dio cuenta de que llevaba el uniforme con el logotipo del periódico para el cual trabajo y me dijo, aunque ya no con gritos, sí con voz muy dura: "Pase y se estaciona adelante, por favor", y así lo hice. "Problemas y a perder el tiempo", pensé, pero traté de no hacer juicios previos ni prepararme para nada.
Creo que el policía se acercaba dispuesto a gritar de nuevo, porque no llevaba cara de buenos amigos. Sin embargo, al ver que precisamente por el caos vehicular un compañero de trabajo, reportero gráfico, captaba algunas imágenes con su cámara y que al pasar junto a mí me saludó con un "Hola,Ángel, ¿problemas?", a lo que respondí que no, la actitud del oficial cambió y entonces me dijo: "Jefe, comprenda por favor, tratamos de hacer nuestro trabajo, nos tienen que apoyar, ya ve que nosotros siempre apoyamos al periódico cuando lo necesitan; además, no lleva usted ningún logotipo o credencial que lo identifique".
Creo que la prudencia y la necesidad de no quedarme tanto tiempo discutiendo me llevaron a decirle: "Mire, oficial... Yo comprendo lo duro que debe ser estar bajo los terribles rayos del sol, es un trabajo duro, pero todos estamos sometidos a presiones y no vale que desquite su enojo, su furia con los automovilistas, que nadie tiene la culpa de lo que le pasa, así como usted no tiene la culpa de cada uno de los problemas de todos lo que andamos en nuestros vehículos en este momento y pasamos junto a usted. Así que, ojalá que esto se aprenda y se sugiera que una cuadra antes se coloque una señal de aviso para los conductores que vienen confiados en que la vida es como todos los días y de pronto se encuentran con algo como esto... todos estaríamos felices y agradecidos y, ¡claro que sí!, ayudaríamos a que la carga que usted tiene encima sea más liviana".
No me respondió, simplemente me pidió que continuara mi camino y agradeció mi sugerencia. Quedé sorprendido, aunque claro que no estoy seguro si el desenlace se debió al uniforme que representa a un periódico muy importante en el sureste o fue que realmente entendió lo que le quise decir.
En fin, que cada día se aprende algo importante, y en esta ocasión fue que lo mejor para evitar pleitos precisamente no hay que pelear. Dice mi padre que cuando uno no quiere, dos no pelean y muchas veces lo he comprobado. Al parecer cuando nos ofuscamos por un problema y perdemos la paciencia acabamos por perder la cabeza y hacemos cosas de las que luego ya no podemos arrepentirnos; por eso es importante conocernos y aprender a manejar nuestras cualidades y nuestras debilidades a nuestro favor. Es una tarea de todos los días, pero vale la pena trabajar constantemente en ello.

Remate
Y es que lo que a los adultos angustia, que se supone manejamos con "madurez" nuestros sentimientos y emociones, resulta que a los adolescentes también y aún más, sobre todo en lo que se refiere a las frustraciones y el cansancio. Tengo una anécdota relacionada con este asunto, pero no quiero cansarlos hoy con más palabras; será en la próxima Lección que les cuente y comparta lo que resultó de ello.— Mérida, Yucatán.
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lunes, octubre 20, 2008

Educar, un asunto de gran responsabilidad

"Cada persona es un mundo", me dice siempre mucha gente. Y es cierto. Sólo que así como en el mundo, cada persona entonces es un enredo de problemas y angustias que debemos tomar en cuenta para hacer de nuestras relaciones con los demás algo mejor, en especial para practicar todos los días y a cada rato la empatía.
Y es que esto me quedó claro hace unos días de un jovencito, un adolescente con quien platiqué hace un par de días, por un asunto de calificaciones en la escuela. A veces pensamos que compartir académicamente nuestros conocimientos en un salón de clases significa abarcar una parte pequeña del cerebro del educando, pero resulta que no es así, porque no se trata de hacer panuchos o embolsar cacahuates, sino de estar con personas que necesitan más que pasar una lección con un 10, sobre todo si tomamos en cuenta que la actual situación que vivimos todos en el ambiente que nos toca vivir no ayuda para nada en la formación de los jóvenes de hoy.
"Me preocupa saber que aunque me esfuerzo nomás no puedo, y si del maestro se trata, entonces se complica la cosa porque no le interesa más que cumplir su trabajo y nada más; hasta parece que le molesta que lo cuestione... No sé qué hacer, estoy muy preocupado".
Es un hecho que los maestros tenemos un papel muy importante en el desarrollo y en la madurez de los alumnos; cierto, no debemos ni tenemos por qué exigirles que nos den a conocer su situación personal y familiar para apoyarlos, pero pienso que sí debemos estar pendientes de sus necesidades para saber cuál estrategia es la mejor para ayudarlos a crecer, o por lo menos para que no fracasen en el ámbito escolar.
¡Cuánto daño podemos hacer los maestros con una mala decisión, por un prejuicio o simplemente una mala apreciación de un problema! Ciertamente, quien se preocupa por sus cosas sólo tiene un nombre para ser descrito: responsable.
Como seres humanos tenemos muchas obligaciones en este mundo rodeado por seres humanos como nosotros: el primero es como padres de familia, primer educador y formador de personas; en segundo lugar, aquellos que tienen también el privilegio de enseñar y compartir los conocimientos que libros y experiencia les han regalado a través de la hermosa profesión docente. En tercer lugar, los ancianos, tremendos contenedores de sabiduría a quienes debemos respeto y cuidado. Finalmente, aun después de la muerte podemos seguir enseñando, gracias a las acciones que en vida pudieron hacernos trascender en quienes nos rodearon.
Por eso creo que el secreto para que nuestro país salga adelante está en la educación, la de la familia, en primer lugar, y la de la escuela, en segundo. Ambas son vitales, pues forman personas que finalmente se harán cargo de nosotros en nuestra vejez y también de las generaciones que vienen empujando detrás de ellos. Es una responsabilidad muy grande la que tenemos.
En la plática con este joven pude apreciar que el problema es que los formadores, los docentes, somos humanos y nos podemos equivocar, pero al hacerlo dañamos el producto final de nuestro compromiso: la persona. "Al maestro no le gusta que lo cuestionen y que a veces le digamos que está equivocado en lo que nos dice; tampoco le gusta que le pidamos información para saber cómo estamos en su materia, porque dice que no está obligado a darla... Estoy muy preocupado, ¿así es como se debe educar? ¿Usted qué opina?"... Son preguntas que todos nos deberíamos responder, pues a todos nos corresponde una parte de esa obligación. Por lo pronto, yo ya estoy cuestionándome sobre mi papel real y serio en la educación, primero de mi familia y finalmente de mis alumnos.

Remate
"Educar —decía un gran maestro de Filosofía que tuve— es tomar de la mano al discípulo para conducirlo por el camino correcto; pero no se queda ahí el concepto, es ir más allá, es transmitirle algo más que conocimientos, es darle tu persona, tu visión del mundo y ayudar a tu educando a que se forme un concepto personal de lo que le rodea, es facilitarle las cosas para que sepa cómo levantarse cuando ha caído, es, en fin, formar personas para una sociedad mejor, un futuro bueno para los seres humanos"... Es una lección que todos debemos asumir como nuestra, sobre todo los maestros, incluyendo los papás, que creen que con lavar la boca a los niños resolverán un problema de fondo.— Mérida, Yucatán.
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domingo, octubre 19, 2008

En conclusión, hay "Crónicas" para todos

Una de las cosas más importantes para entender un proyecto es conocer sus objetivos y a sus participantes, y en el caso de "Crónicas de una noticia anunciada" cabe decir que lo que se busca finalmente es analizar las noticias más importantes del día o de la semana a través de comentarios de expertos, combinado con las opiniones de personajes irreverentes y representativos del quehacer político, social y religioso, a fin de dar una visión más amplia de la realidad de una manera amena, sin que con ello se pierda la seriedad del contenido. Claro, el programa depende de las noticias que se generen en Yucatán y en el mundo, y dependiendo de los temas, se hacen comentarios que muevan a la reflexión y, sobre todo, al diálogo y a la solución de problemas.
Aunque el programa está planeado en su esencia y en la mecánica para comunicar, los diálogos son libres, de tal manera que las opiniones surgen de manera espontánea. El objetivo principal es informar y analizar.
Pero ¿quiénes intervienen en el programa? Pues vale la pena conocerlos y saber un poco de la historia previa a su participación en
"Crónicas de una noticia anunciada", eso nos acercará más, pero también nos hará entender mejor el concepto del programa.

Chich Jé es uno de esos tipos que nacieron en familia acaudaladas y que nunca, pero nunca ha padecido la pobreza con la que millones de mexicanos viven a diario.
Su fortuna es incalculable, además de que goza de un salario muy jugoso como burócrata (en realidad es aviador), y otras regalías que recibe de muchas empresas, sindicatos y medios de comunicación.
Al tener tanto dinero y no saber en qué gastarlo, decidió comprar una computadora, un programa de edición de audio, unos cuantos micrófonos y contratar a profesionales de los medios de comunicación, a quienes por cierto les pagaba muy bien para hacer un programa de radio.
Sin embargo, previo al proyecto ordenó efectuar un estudio de mercado en todo el Sureste, desembolsando una fuerte cantidad de dinero para tal motivo. Para su mala suerte, los resultados cuantitativos y cualitativos del programa piloto fueron nefastos, pues el público no se sintió identificado con un programa político bastante tendencioso y que hablaba de puras vanalidades que sólo podrían ser escuchadas del inicio de Paseo de Montejo hasta la 60 norte, un público que, hay que decirlo, prefiere ir a las discos, a jugar golf, o pagar el "gim", que estar descargando programas gratuitos de radio por internet.
Molesto y buscando quien pueda hacer un programa de radio en donde él pueda ser el protagonista, encontró a dos personajes bastante disparejos, Ángel y Pepe, a quienes les comenta de toda la tecnología que había adquirido, pero que en los estudios de mercado y en los sueldos de los anteriores locutores había desembolsado demasiado.
Por tal motivo, les ofrece un programa que ellos mismos puedan sustentar, pagándoles únicamente lo que vale un pasaje del barrio al centro y viceversa semanalmente, argumentando que con el tiempo tendrían un salario base competitivo si demostraban que el programa tendría buena aceptación.
Al escuchar el primer piloto, decide traer a su fiel siervo, el Inverosímil, a quien ha colocado en innumerables puestos y es su "mano derecha", pues consideraba que al programa le faltaba fuerza, seriedad e inteligencia de un hombre que ha recorrido el mundo en varias gerencias de importantes empresas.
Chich Jé a veces sale en el programa, pero generalmente llega al estudio a ver la grabación del mismo, y cuando considera la necesidad aporta algún comentario, claro, siempre y cuando no haya perdido la hilación, pues le apasiona descansar mientras otros le hacen su chamba.
Debido a sus constantes viajes por el mundo en busca de hacer más grande su fortuna, Ángel y Pepe se vieron en la necesidad de abandonar un tiempo las grabaciones de "Crónicas", pues todo el equipo (laptop, micros, etcétera) se quedó en la casa que Chich Jé tiene en La Ceiba, donde por cuestiones de seguridad nadie puede entrar al conjunto habitacional si no se encuentra la persona a la que se visita.
No obstante, se espera que cuando regrese a Mérida se retomen las grabaciones de "Crónicas".

José Krignere, mejor conocido como "Pepe", es uno de esos jóvenes que se dicen así porque se quedaron (mentalmente) con las ideas revolucionarias de la Universidad.
Criado en el seno de una familia judío-musulmana, este peculiar sujeto demuestra su devoción todo el año en las fiestas hebreas o en las dictadas por el Corán. Nada fácil para una persona que vive en el capitalismo del mundo cristiano, menos si se desempeña en el terreno profesional de los medios de comunicación.
"Pepe", para los amigos, y los ciberescuchas, se define como un tipo de clase media, con proyectos profesionales estancados gracias a la falta de apoyo del estado y de las empresas, y claro, por su horario laboral. Su más grande tesoro es su familia, aunque por cuestiones de seguridad no se puede mencionar su nombre, ni nada de eso.
Con un carácter enérgico y (dizque) entrenado por su padre (un ex miembro de las Tzavá Haganá Leisrael (Fuerzas de Defensa del Estado de Israel), "Pepe" es un tipo amigable, seguro, creativo, astuto con los que le dan su amistad. No obstante, no tolera la mediocridad, la mentira, corrupción, y otros males de nuestro amado México. Ten cuidado con él, pues no lo quisieras tener como enemigo.
En cuanto a su labor en el programa "Crónicas de una noticia anunciada", Pepe considera importante decir la noticia tal y como es, sin buscar ningún partido político, ni tendencia social o económica. Siempre busca la objetividad, por eso lee, escucha y ve todas las noticias, nunca se queda con la ideología de un solo medio, pues sabe que cada uno tiene su línea política y nunca sacará lo que no le convenga.
Trabaja en "Crónicas de una noticia anunciada" por amor al arte, pues no recibe un solo céntimo, algo difícil para esta persona, quien sólo anda pensando en ganar más de lo que actualmente obtiene en el ámbito profesional, donde, por cierto, "lo negrean", según comenta.

Ángel, mejor conocido como "Ángel". Durante mucho tiempo anduvo de un periódico a otro, vendiéndolos en una esquina, pero eso sí, se los echaba todititos, los leía sin distinción, en especial esa parte llamada "Económicos" para ver si encontraba algo que pudiera servirle. En sus intentos por incursionar como investigador y escritor, y gracias a sus intensas lecturas de los periódicos en sus ratos libres (que por cierto no son muchos) terminó intentando ser periodista..., pero sólo eso. Su labor de venta de periódicos se volvió entonces para él sólo un "hobbie" que disfruta, sin descuidar su trabajo de opinador y articulista.
Un día, mientras gritaba el extra en una esquina de la avenida Itzáes, pasaba por ahí el señor Chich-Jé a quien le llamó la atención el estilo tan peculiar de Ángel y entonces decidió invitarlo a formar parte de un proyecto al que sólo llamó "Crónicas". Por el nombre, a Ángel le pareció interesante y aceptó trabajar para él.
Más tarde y por consenso, los integrantes de este programa radiofónico decidieron cambiar el nombre al programa por el de "Crónicas de una noticia anunciada", dicho sea de paso, en honor a esos voceadores que gritan muy bien las noticias principales de los periódicos en cada esquina. Lo cierto es que gracias a su cultura e información (eso cree) y a su capacidad para echar a perder los análisis del grupo, Ángel se quedó con Pepe en el programa para intercambiar impresiones.
Y es que a este intento de periodista le apasionan las noticias y el análisis desde una perspectiva realista, sin complejos ni "colores políticos", como él mismo le llama. Para él, el Inverosímil es un ser incomprendido y de vez en cuando se molesta cuando Pepe o Chich-Jé tratan mal a ese engendro o lo regañan.
Se puede decir que a veces Ángel da chispazos de conocimientos con sus comentarios, pero de inmediato éstos son apagados por Chich-Jé o por el Inverosímil sin piedad. En fin que su papel dentro de "Crónicas" está claro, aunque para él aún se vea oscuro, porque su lugar está en la parte donde aún no se pone una lámpara en eso que llaman "el estudio".
Ángel fue el segundo invitado de Chich-Jé para la aventura radiofónica "Crónicas de una noticia anunciada" y, aunque él tampoco percibe aún un salario que el mitad funcionario y mitad mafioso le prometió, el amor a la camiseta (en realidad es la única que tiene) y los ruidos de su estómago lo obligan a seguir ahí.

El Tomandante Zalaz-Har es un ex judicial de elite con larga trayectoria y varios reconocimientos; el último de estos premios ya no lo pudo recibir debido a un prematuro retiro de las corporaciones policíacas por causas de fuerza mayor, pues fue despedido cuando él descubrió un plantío de droga... el único detalle es que el tal plantío era suyo.
El Tomandante tiene vastos conocimientos policíacos y siempre anda tras la nota roja, tiene contacto con las elites policíacas y normalmente es portador de noticias frescas en cuanto al narco (nadie sabe cómo le hace), los accidentes y la delincuencia en la ciudad, sin faltar los asuntos políticos de los cuales es severo crítico.
Se dice que ha sido "levantado" más de una vez... pero por la policía cuando lo encuentra tirado en alguna calle o parque, producto de sus constantes borracheras.
Ebrio consuetudinario, más bien alcohólico en recuperación ya que lo encontramos tirado en los bajos de portales hace unos meses y aprovechamos el receso de las emisiones del programa para pagarle su rehabilitación en Oceánica (con el patrocino de Chich-Jé), ahora ya no bebe alcohol, por lo menos ya no del barato.
El Tomandante recorre durante el día la ciudad, los cafés, bares y cantinas, y por la noche se presenta en los antros ubicados a la vera del Periférico, donde tiene varias "amigas" (¿o serán amigos?).
Ante su indiscutible talento, fue reclutado por Pepe y Ángel para su labor en "Crónicas" como reportero del programa. Su trabajo consiste en llevar la noticia, sin importar todos los obstaculos que se encuentre, incluido él mismo. También participa en el programa dando su opinión sobre los temas del día, claro, a menos que esté muy crudo o en el bote.

El Inverosímil, uno de esos sujetos coloridos que nuestro México tiene, debe su origen a una carnavalesca mescolanza de ingredientes. Es una personalidad que muy difícilmente se puede redactar aquí, pues incluso para un psicólogo sería imposible describir su perfil.
Nacido en una cuna de esclavos peones de un pueblo cercano a Mérida, este sujeto obtuvo su libertad por el llamado "Derecho de pedernar", por lo que adoptó hasta el apellido de su cacique, a quien por cierto hasta la fecha le sigue lamiendo las botas.
Gracias a su capataz, este sujeto llegó hasta a las más altas esferas del poder, sin cursar ni un solo grado de estudio básico, demostrando que en México las amistades políticas pueden llevarte hasta donde tú quieras, no hay límites.
No obstante, su demostrativa y radiante ineptitud lo han llevado a que claudique en todas las labores que ha desempeñado (todas ellas como ejecutivo, gerente, vicepresidente, etcétera).
Al tener mucho tiempo libre, incluso dentro de su horario de trabajo, su pasatiempo favorito son las revistas de vaqueros, de traileros y toda esa extensa gama literaria de alto coeficiente intelectual.
Actualmente su sapienza (y amistad lamebotas) lo han llevado a ser el director de una importante sección en un todavía más importante medio de comunicación, en donde su principal labor es hacerle la vida difícil a sus lacayos.
El Inverosímil trabaja para "Crónicas de una noticia anunciada" gracias a la amistad que tiene con sus creadores y porque, claro, el programa necesitaba un patiño, quien da desacertados comentarios y no tiene ni la más mínima capacidad intelectual como para realizar una entrevista, pero aquí lo tenemos.
Al principio el Inverosímil quiso ser quien lleve la batuta en "Crónicas", pero su ineptitud lo llevó a quedarse mejor como un simple "opinador", según define él con sus propias y sabias palabras lo que hace.
No obstante, sus acertados comentarios han ganado los aplausos de los ciberescuchas y se ha colado en sus gustos; es la gente que lo escucha la que lo solicita una y otra vez en el programa, aunque eso a los creadores no les gusta, pero bueno... habrá patiño pa'l rato.

Hasta aquí lo relacionado con "Crónicas de una noticia anunciada". Recuerden que andamos en busca de sus opiniones para mejorar el concepto y estamos ya en preparación de nuevos programas para lanzarlos en el ciberespacio. Les repetimos los lugares a donde pueden acudir para escuchar algo de nuestro material: http://www.poderato.com/CronicasFM, http://angelaldazg.blogspot.com/ (este sitio) y también puede escribir al correo cronicas_fm@hotmail.com, que ya está listo para recibir sus críticas y comentarios de los programas; además, los patrocinadores siempre serán bienvenidos. ¡Ah!, y muy importante: ayúdennos a distribuir la existencia de "Crónicas" para que muchas personas lo conozcan y valga la pena; quién sabe, a lo mejor algún director de alguna radiodifusora de AM o FM, o de internet incluso, considere que vale la pena y nos llame... de todas maneras, se vale soñar.— Mérida, Yucatán.
aaldazg@gmail.com http://angelaldazg.blogspot.com/

miércoles, octubre 15, 2008

Hay de crónicas a "Crónicas de una noticia anunciada"

Hay proyectos que surgen a partir de una simple plática entre cuates, entre amigos, para hacer realidad inquietudes personales y de grupo ante determinadas circunstancias.
Tal es el caso de "Crónicas de una noticia anunciada", proyecto cuyo objetivo inicial y actual es hacer del análisis de las noticias más importantes ocurridas en Yucatán, México y el mundo algo ameno, pero sin perder la seriedad que las propias noticias implican.
Y sí, del simple comentario, de los planes, se pasó al papel y de éste al podcast en internet. Y el resultado lo tenemos aquí, en esta misma página: cuatro programas piloto que pretendían medir si el concepto es el correcto a través de la opinión de los oyentes, comenzando con los más cercanos: amigos y familiares.
Pero qué cree, amable lector, ningún comentario recibimos. Pepe, el Tomandante Zalaz-Har, el Inverosímil, Chich Je y un servidor nos quedamos con la duda de si funcionaría o no... y dejamos de hacer el programa.
Obviamente la inquietud ahí permanece, porque creemos que las noticias no necesariamente deben tener un sentido de tragedia, pues en medio de la broma y la comedia, sin llegar a lo vulgar, también se puede informar, y muchas veces incluso mejor.
Hoy estamos en un periodo en el que esperamos que aún encontremos comentarios sobre el programa, que nos animen a continuar o que de plano nos hagan desistir de los planes, porque a fin de cuentas hay material todos los días y la ventaja nos la da internet para llegar a todos.
Hace unos días, platicando con el Inverosímil nos decía que le gustaría regresar al aire porque tiene mucho qué decir y que la sola idea de tener una oportunidad de hablar le emociona, sobre todo porque no se siente discriminado sino que se le toma en cuenta.
Nos hemos propuesto volver en cuanto tengamos la aprobación de los "ciberoyentes" a través de mensajes que se pueden dejar en este blog o bien en la siguiente dirección: http://www.poderato.com/CronicasFM. Sería un halago saber que se pueden hacer proyectos de calidad en el que todos podamos participar.
Y por cierto, la idea final es contar con un sitio en el ciberespacio donde podamos tener una radio dedicada con música, programas variados, incluyendo "Crónicas de una noticia anunciada", amén de los archivos o podcast de los programas para que se puedan escuchar en el momento que el ciberescucha desee.
En fin, ya saben que por proyectos no nos detenemos, con tal de estar cerquita de ustedes y, sobre todo, compartiendo lo que disfrutamos hacer: informar e intercambiar impresiones e ideas con todos ustedes.
"Crónicas de una noticia anunciada" es para informarse, para disfrutar y, sobre todo, para mantenernos en contacto con todos. Por favor, no dejen de opinar para ayudarnos a tomar una decisión, que a fin de cuentas es también la de ustedes.— Mérida, Yucatán.
aaldaz@dy.sureste.com http://angelaldazg.blogspot.com/

martes, octubre 14, 2008

¿Cuánto vale un burro? ¡15 niñas!

En esta vida hay de extremos a extremos y de tonterías a bajezas. En una nota publicada por el periódico español "El País" el pasado 8 de junio se relata una historia digna de un cuento de terror, en el que el ridículo y la insensatez, la intolerancia y la idiotez se unen para dar paso a un asunto dramático en su esencia.
En Paquistán, uno de los pocos países del mundo capaz de fabricar armas nucleares, se saldó un viejo pleito entre dos clanes con la entrega de 15 vírgenes de entre tres y 10 años de edad. Y póngase atento a la razón de esta decisión: "Para calmar un enfrentamiento que se desató hace ocho años debido a que un perro de un clan (el de los qalandari) mordió a un burro de otro clan (el de los chakrani). Al parecer el can tenía rabia porque el asno murió. Desde entonces, estos dos grupos se enredaron en una pelea sinsentido que ha costado la vida a 13 personas: 11 qalandaris y un hombre y una mujer chakranis. La Yirga (asamblea representativa de ambos clanes) pretendía con su intervención acabar con el derramamiento de sangre para lo que recurrió a su más ancestral sentencia: el ofrecimiento de impúberes en matrimonio, sin tener en cuenta la edad de los hombres con los que se desposarían". Es decir que la vida de un burro es más valiosa que la de 15 niñas.
Aunque el veredicto de la Yirga se ajustó al dictado en 2002 por el entonces jefe de la tribu Nawab Akbar Jan Bugti, quien para apagar el desenfreno de muertes organizado por los chakrani tras el fallecimiento de su burro multó a éstos con el pago de cuatro millones de rupias (unos 40,000 euros) y la "entrega en matrimonio de una niña por mes", los dueños del perro rabioso no aceptaron.
La necesidad de pacificar a sus clanes para tener una estrategia común ante las negociaciones con el nuevo Gobierno democrático paquistaní llevó a la Yirga a reunirse para buscar una solución definitiva al conflicto. De acuerdo con la tradición, optó porque las niñas pagaran la deuda de sangre y sellaran con su sacrificio la reconciliación entre chakranis y qalandaris. Por fortuna, tanto la ley religiosa islámica como la ley civil paquistaní prohíben los matrimonios infantiles, tan arraigados en la tradición feudal del país. Según la ley islámica (sharía), las mujeres sólo pueden casarse después de la pubertad, y las niñas de tres a 10 años son impúberes. En cuanto a la ley civil, no se permite el matrimonio a menores de 16 años.
En una entrevista sostenida en Karachi con Musarrat Perveen, coordinadora de Madadgaar —una de las ONG paquistaníes más importantes en la defensa de las mujeres y los niños—, ésta indicó que uno de los mayores problemas que enfrentan es el secuestro de menores para venderlas, casarlas o prostituirlas tanto dentro como fuera del país. "Tenemos registrados 6,886 casos desde 2000, pero éstos son los que han trascendido públicamente, lo que supone multiplicar al menos por 10 para saber el alcance real del problema", señaló.
Esa cifra incluye también a los niños, muchos de los cuales son secuestrados para ser vendidos por cantidades que oscilan entre los 300 euros y los 4,000, para ser esclavos en las ricas monarquías y emiratos del golfo Pérsico y, sobre todo, como jinetes de camellos. "Los raptan incluso a la edad de cuatro años, para someterles a un durísimo entrenamiento con el objetivo de que participen en las carreras de camellos. Les dan la mínima dieta alimentaria posible porque cuanto menos pese el jinete y más llore, más corre el camello", indicó Parveen.
Y es que este asunto no es cuestión de religión, sino de la crueldad más absoluta de las personas. No hace falta ir a Paquistán para encontrar tanta barbarie. En México, se sabe, crece a pasos agigantados el comercio de niños y mujeres para su explotación o para el "uso" de sus órganos en un tráfico por un mercado negro apoyado en una red que incluye a autoridades de México y de otros países del mundo.
Además, la pornografía infantil en internet es solamente la punta de un enorme iceberg que implica a gente muy poderosa, políticos y empresarios, mexicanos y extranjeros, que obtienen millonarias ganancias en dólares con esta actividad ilícita. Cámbiele usted el nombre al producto por el que se paga y llámele "burro", "negocios", "narcotráfico", "pedofilia", "pornografía", como usted quiera. Lo cierto es que nada ni nadie está por encima de las personas que nos rodean.
Si un asunto así nos escandaliza, más debiera hacerlo cualquier tipo de maltrato que a las mujeres y niños se les da, comenzando con el más cruel que es el familiar, maltrato que sucede en un lugar donde se supone que sólo se debe entregar amor, paz y protección. ¿Cuál debe ser nuestro compromiso y con quién? Vale la pena reflexionarlo...

Remate
Es increíble que un burro pueda valer más que la vida de 15 niñas, pero también lo es que en cualquier parte del mundo, en cualquiera, se permita toda clase de maltrato o violencia contra los pequeños, contra las mujeres, contra los más indefensos de nuestra propia raza humana. Sólo puedo entender esto con una frase lapidaria: ¡No sabemos lo que es ser persona! Un asunto triste que no es exclusivo de Paquistán.— Mérida, Yucatán.
aaldaz@dy.sureste.com http://angelaldazg.blogspot.com/